Biden y Venezuela: ¿qué esperar?


Cuando se acerca el comienzo del nuevo período presidencial en Estados Unidos, muchos venezolanos se preguntan qué esperar para el país de parte del presidente electo Joe Biden, quien ocupará la Casa Blanca desde el 20 de enero próximo.



Joe Biden - Bar Bus (Pixabay)


El aspirante del Partido Demócrata logró 306 votos de los Colegios Electorales y 81 millones 283 mil 485 votos populares, según la información publicada y actualizada por The Associated Press.


Un buen número de venezolanos le apostaba al segundo mandato de Donald Trump, quien en discurso y acciones estrechó el cerco contra el régimen de Nicolás Maduro, y se esperaba que siguiera en la misma línea en caso de conquistar la reelección.


Por otro lado, el relato de calificar a Biden y el Partido Demócrata como “socialistas”, despertó no pocos y justificados temores en la colonia venezolana. Los mismos fantasmas que acosan a otros gentilicios, como el cubano y el nicaragüense.


Entonces, ¿qué se puede esperar de aquí en adelante?



Andrew Neel - Pexels


Comencemos por aclarar que Biden fue elegido en primarias de su partido, y su virtud fue presentarse como la opción más centrista y moderada, en comparación con alas más alejadas del centro en la tolda azul.


Incluso comunidades de color que hubieran podido apoyar a la ahora vicepresidente Kamala Harris, fueron pragmáticas en sus decisiones y se alinearon con el más “presidencial” de los aspirantes. Una confianza que Biden retribuye al entregarle a su antigua oponente el puesto de segunda a bordo.


Cabe también recordar que el presidente entrante fue electo al Senado en 1972, a los 29 años. Nadie ha llegado a la Casa Blanca con la experiencia política de Biden: 37 años ejerciendo como senador y 8 en la vicepresidencia de Barack Obama. Aliados y adversarios le reconocen sus amplios conocimientos en asuntos de política exterior.



Tweet de Joe Biden sobre Venezuela, 2019


“Es un dictador, simple y llanamente”, dijo Biden sobre Nicolás Maduro en 2019. “Solo un tirano evita el envío de comida y medicina a la gente que dice liderar. La comunidad internacional tiene que apoyar a Juan Guaidó y la Asamblea Nacional. Es tiempo para que Maduro deje el poder y permita una transición democrática. La gente de Venezuela merece algo mejor”, agregó Biden antes de iniciar su campaña.


Venezuela, un asunto bipartidista


Como bien se ha dicho muchas veces, la condena hacia la violación de derechos humanos en Venezuela por parte de Estados Unidos, es bipartidista.


La mejor prueba de ello fue que, cuando el presidente Trump invitó al mandatario interino venezolano Juan Guaidó al discurso del Estado de la Unión, representantes de ambos partidos lo aplaudieron. Así quedó claro el respaldo unánime del universo político estadounidense a la causa venezolana.


el mismo Elliot Abrams aseguró que hay un consenso entre demócratas y republicanos sobre la necesidad de mantener la presión sobre Maduro. El representante especial de Venezuela, quien estuvo a cargo de la política de Trump hacia el país durante los últimos 4 años, agregó que no espera mayores cambios en la política de Estados Unidos hacia Venezuela cuando Biden llegue a la Casa Blanca.


También hay que recordar que fue una iniciativa bipartidista la ley promovida por el demócrata Bob Menéndez y el republicano Marco Rubio, para sancionar activos ilícitos en territorio estadounidense y revocar visas a funcionarios señalados de atropellos contra los venezolanos.


Otros hitos impulsados por demócratas fueron la Ley de Ayuda Humanitaria, propuesta por Debbie Mucarsel-Powell y la que prohíbe vender armas al régimen madurista, impulsada por Donna Shalala. Mucarsel-Powell afirmó, en rueda de prensa que tuvimos oportunidad de cubrir para Te Lo Cuento News durante la campaña, que “Reconocemos como presidente a Juan Guaidó”. Y agregó: “No hay negociaciones con un narco-régimen”.


Desinformación


Durante meses, la campaña Latinos por Trump hizo circular videos en las redes sociales con mensajes que vinculaban al ahora presidente electo Joe Biden con el cuestionado mandatario venezolano Nicolás Maduro y la izquierda latinoamericana. En ellos, asociaban al Partido Demócrata con el socialismo, para poder atraer el voto latino en Florida.


En cuanto a la foto de Biden compartiendo con Maduro, data de la juramentación de Dilma Roussef en Brasil en 2015.


En aquel momento, fue Maduro quien le salió al paso a Biden –entonces vicepresidente– para solicitarle que levantara las sanciones impuestas por Barack Obama en 2014 contra Venezuela (recordar la campaña en Venezuela “Obama, deroga el decreto ya”), a lo cual el funcionario estadounidense respondió que no eran contra los venezolanos, sino contra violadores de derechos humanos. Y solicitó que se liberara a los presos políticos.


El episodio está referido de esta manera en el sitio web de la anticastrista Radiotelevisión Martí, agencia federal del gobierno estadounidense.


En agenda


“El gobierno de Biden va a seguir aplicando presión sobre el régimen de Maduro aunque es posible que veamos una diferencia en el estilo y en táctica”, le explicó a France24 Evan Ellis, profesor de estudios latinoamericanos del Centro Estratégico de la Universidad de Guerra de Estados Unidos.


El nominado para secretario de Estado para la administración Biden es Antony Blinken, quien defendió en 2014 las sanciones contra el gobierno de Venezuela, en su carácter de segundo a bordo de las relaciones exteriores estadounidenses. Por esto, se espera que continúe con dicha política.


La campaña demócrata también puso énfasis en el Estado de Protección Temporal o TPS para venezolanos en EEUU, como una manera de ampararlos bajo una figura legal mientras se concreta la transición a la democracia en el país.


Después de las elecciones legislativas irregulares del pasado 6 de diciembre, se epera que que Biden mantendrá el apoyo a la Asamblea Nacional que se eligió –con su apoyo– en 2015 hasta que no haya una elección libre, transparente y verificable para reemplazarla. Y el reconocimiento a Juan Guaidó como presidente interino se mantendrá hasta que no haya una elección presidencial en igual condición.


Nicolás Maduro, acusado por la justicia estadounidense de narcotráfico, y con una recompensa millonaria ofrecida por su cabeza, es además objeto de interés de la justicia internacional, por la evidencia cada vez mayor de ser responsable de crímenes de lesa humanidad.


Vendrían, entre otras acciones, más sanciones selectivas, acciones multilaterales coordinadas, mejor comunicación con Europa y la reactivación del Grupo de Lima.


En resumen, una acción más certera, amplia y refinada por parte del gobierno estadounidense.


De esta manera, los temidos fantasmas socialistas vuelven a las tumbas de donde nunca debieron salir, mientras se esperan las acciones de la nueva administración en pro de la libertad de la nación suramericana.


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