Censo 2020: el riesgo de no ser contados


Mientras los encuestadores se preparan para llamar a las puertas a partir del 11 de agosto para seguir adelante en los hogares que no respondieron al cuestionario del Censo 2020, la administración del presidente Donald Trump emitió un memorandum que busca impedir que los inmigrantes indocumentados sean contados. También los encuestadores tienen que enfrentar contratiempos imprevistos, como la pandemia.


¿Se producirá finalmente un gran subconteo de las comunidades vulnerables? La respuesta solamente se sabrá una vez que termine este censo; pero mientras tanto, hay muchas personas trabajando para intentar minimizar este riesgo.


Un grupo de expertos proporcionó actualizaciones sobre lo que los estados y las poblaciones que corren el riesgo de ser subcontados están enfrentando.

Trabajando contra reloj

Arturo Vargas, director ejecutivo de National Association of Latino

Elected Officials (NALEO), señaló que “Estamos terminando el Censo 2020 en circunstancias extraordinarias, que nadie anticipó”. En dos semanas se hará el inicio del seguimiento a quienes no respondieron; pero reconoce que será mucho más difícil.



Arturo Vargas - Foto: captura de pantalla


Adicionalmente, considera que la interferencia desde el poder ejecutivo complica más el panorama.


“La administración Trump no puede cambiar la Constitución con un memorándum”, afirmó respecto a la orden presidencial que dejaría a los inmigrantes indocumentados fuera del conteo. Sin embargo, piensa que ya el impacto de esta situación es importante.


Partiendo de que ya haya un 63% de hogares que respondieron, alerta sobre lo que significa que aproximadamente 37% no lo hayan hecho hasta ahora.


“Hay que desplegar una fuerza de trabajo satisfactoria a partir del 11 de agosto”. Y abunda en las virtudes y los retos que tendrán que ser parte de estos trabajadores: “Deben tener empatía cultural con la diversidad de encuestados, tienen que mantener los protocolos de seguridad y salud, usar equipo apropiado, quizá muchas veces trabajar en condiciones que no permitan la suficiente distancia social”.


Asegura que se necesita más tiempo y el Censo lo pidió. “Hay que extender la fecha de cierre, del 31 de diciembre a finales de marzo”. Sin embargo, advierte que la administración actual intentará forzar el cierre en los lapsos previstos. “Hay que vigilar de cerca la interferencia política”, insiste.

La Constitución ordena contar a todos

“El memo del presidente es inconstitucional y por lo tanto no es una razón para no responder al Censo”, según John Yang, Presidente y director ejecutivo de Asian Americans Advancing Justice, AAJC. El vocero adelantó que su organización procederá legalmente contra este memo que sugiere que las personas en condición de indocumentados no sean contadas para fines de representación en el poder Legislativo. Agrega que anteriormente han litigado asuntos relativos al censo y que han ganado.


Agrega: “La Constitución ordena claramente contar a todas las personas que viven en este país, jamás hace diferencias con asuntos de ciudadanía o de otro tipo”.


Yang llama a “Contarnos por encima de las tácticas de miedo y de desinformación” y anima a reportar este tipo de situaciones.


Afirma que la meta no ha cambiado: “Debemos contarnos todos” y aporta que, lamentablemente, las comunidades asiático-americanas hasta el momento no han respondido como se aspiraba. Aún falta aproximadamente un 40% de respuesta.


“Sabemos que en esto ha influido la escalada del COVID-19, pero la meta sigue siendo estar todos contados para el 31 de octubre”, concluyó.

El Censo trae valor a las comunidades

Marilyn E. Stephens es Asistente a la Gerencia Regional para el Distrito Sur del Censo de los EE.UU. Esta región se maneja desde Atlanta y comprende a los estados de Alabama, Florida, Georgia, Louisiana, Missisipi, Carolina del Norte y Carolina del Sur.


La funcionaria, con 22 años de experiencia en censos, explica que para el 2010 les tocaba cubrir tres estados y que lo hicieron con resultados tan positivos, que les asignaron cuatro más.


La premisa de trabajo actual en la que se centra su oficina es: “Responde hoy, evita que te toquen a la puerta”.


La vocera describió sus contactos con funcionarios destacados de la región. Por ejemplo, LaToya Cantrell, alcaldesa de New Orleans, está prestando mucha atención al Censo porque considera que este es realmente el primero para la región tras el paso devastador del huracán Katrina. “Los residentes no regresaron después”, refiere.


Sin embargo, hay buenas noticias. La auto-respuesta ha estado en 10,5% por encima de la obtenida en 2010.


El actual alcalde de Jackson (Mississippi), Chokwe Antar Lumumba, es un fuerte defensor del Censo, según refiere Stephens. “Él nos está ayudando a que la gente entienda que los programas y servicios valiosos para las personas, sus familias y sus comunidades se basan en fórmulas referidas al número de pobladores para recibir fondos”.


Alaba la actitud proactiva de la comunidad de Hialeah, ubicada en el condado de Miami-Dade de Florida, cuya población superior a 250 mil personas es predominantemente de origen hispano: más del 96% según el Censo de 2010. La respuesta espontánea va ya por encima del 64%, superior a la media nacional. “Hablé con uno de los comisionados y me dijo que estaban trabajando muy duro. Ciertamente, lo están haciendo”.


Sin embargo, en la ciudad de Miami la respuesta espontánea está por debajo del 50% y en Opa-Locka, localidad del mismo condado con mayoritaria población afroamericana, promedia menos de 54%. “Estamos dirigiéndonos a todas las casas de Opa-Locka a través de mensajes de texto”.


En lugares como Atlanta, se están utilizando las redes sociales para llegar a poblaciones usualmente difíciles de alcanzar. “En el siglo XXI tenemos maneras de garantizar que todos seamos contados y que los recursos fluyan a nuestras comunidades”.


Por otro lado, también destacó que “Son menos de diez minutos para asegurarse de ser incluidos en los planes por los próximos diez años. Si queremos contar, tenemos que contarnos”.


El personal que tocará puertas ha sido entrenado. No entrarán a las casas, tendrán máscaras y desinfectante de manos, practicarán distancia social. “Sin embargo, la única manera de evitar que toquen a su puerta es respondiendo espontáneamente”, a través de las diversas vías a distancia ofrecidas.

Condado de Hidalgo: muchos retos

Néstor López es organizador del Censo 2020 en el condado de Hidalgo, Texas. Una comunidad al borde de la frontera con México, de características muy particulares que los obligan a enfrentar ciertos retos.


Para comenzar, esa comunidad ha tenido un sub-registro en el conteo durante las dos últimas décadas. “Estamos investigando qué sucedió y cómo evitarlo”.


También explica que, el haber promovido el censo como un acto de respuesta espontánea por internet no es un aporte para ellos, ya que muchos no tienen acceso a este servicio. Otros no saben utilizarlo, o no tienen tiempo. “Y el COVID-19 ha complicado la visita a las casas, ya que estamos en uno de los puntos rojos del coronavirus en Estados Unidos”.


Según él, las más recientes declaraciones de la actual administración tampoco han ayudado mucho, “ya que tenemos muchos inmigrantes indocumentados en nuestra población”. Teme que esto pueda traer consecuencias en su representación política y, por lo tanto, para el futuro de la región. “La Constitución manda que todos sean contados, no solamente residentes o ciudadanos. Todos”.


López asegura que todos estos son retos que comparten con muchas otras poblaciones fronterizas. “Tenemos que hacer entender el riesgo que tiene el sub-conteo, y lamentablemente en nuestro condado tenemos uno de los mejores ejemplos con el COVID-19. Sencillamente el no ser contados hará que situaciones como estas sean mucho peores.


Tenemos que empujar este mensaje”. Están confiando en voces de alta credibilidad para compartir y multiplicar esta información.

Comunidades nativas: un caso especial

Kayla Olvera Hilario es especialista en asuntos tribales de California. Estas comunidades presentan características muy particulares que requieren trabajar hacia ellas de manera muy diferente al resto del país.


Relata que el estado de California ha invertido $ 2 millones para asegurarse de que las tribus se cuenten. “Esto es muy importante –subraya Karla– porque el censo es lo que permite establecer las relaciones entre tribus y gobierno”. Agrega la especialista que estamos hablando en realidad de relaciones entre dos gobiernos, por lo cual la relación presenta características muy propias. Por ejemplo, de esto depende la declaración de estados de emergencia.


Revela que se está trabajando caso por caso y que se empezó con retraso porque las tribus estuvieron cerradas por el COVID-19. Algunas no han abierto y le preocupa cómo se van a contar.


Los miembros de las tribus deben también recibir una identificación especial para ser contados en el Censo, algo que no requieren los demás habitantes de Estados Unidos. Estas identificaciones aún no han llegado a todos, hecho que también obstaculiza el proceso.

También explica que para el día 17 los trabajadores de campo deben estar entrenados y con identificaciones, lo cual supone un enorme reto.


En cuanto a lo positivo, asegura que las tasas de respuesta son mayores que las de 2010, por lo cual cree que “Nos dirigimos hacia un conteo total de nuestra población”.

6 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo