Chicago: fraudes en días de pandemia

Echarle gasolina al fuego. Así ha sido la expansión de las más diversas modalidades de fraude en el marco de la pandemia del COVID-19. Y Chicago no ha sido la excepción.


En una reunión con especialistas, avalada por la Federal Trade Comission (Comisión Federal de Comercio), un grupo de periodistas pudimos conocer cómo se comportan hoy los estafadores en esta ciudad y también cómo evitar ser sus víctimas.



Imagen referencial - Heather Bozman / Pexels


Todd Kossow, Director de la Oficina Regional del Medio Oeste de la FTC, alerta que Estados Unidos ha enfrentado dos crisis en 15 meses, ambas con impacto en el aumento de fraudes.

“Tras la pandemia en sí misma, también debimos lidiar con su impacto financiero por el cierre del país, para luchar contra el virus”.


Y agrega: “Los criminales siguen lo que dicen las noticias, esta no es la excepción”.


Revela que poseen una base de datos sobre fraude. Esta contiene más de 500 mil reportes relacionados con la pandemia, lo cual ha conducido a 440 millones de dólares en juicios.


“Hemos conseguido logros en restituciones, incluso ante la Corte Suprema En 2020 tuvimos 4,4 millones en restitución para los consumidores de Illinois a través de la mediación”, señala el fiscal general 42º de Illinois, Kwame Raoul.


Pero agrega que muchos problemas preexistentes empeoraron y el fraude al consumidor no fue la excepción.

Nuevos fraudes

Kossow recuerda que los criminales siguen el rastro del dinero, como los cheques de estímulo. Hay empresas publicitando préstamos fraudulentos o beneficios adicionales que no existen.


La situación se ha ido modificando. “Hay compañías que intentaban hacer fraude con supuestos medicamentos que no eran reales. Les hemos enviado cartas para que dejen de hacerlo”.


Dice que lo hicieron con unas cuatrocientas, incluso en español. “La mayoría dejaron de hacerlo; en caso contrario, las llevábamos a cortes”.


También se ofrece acceso fraudulento a vacunas. Adicionalmente, han investigado sitios web nuevos que aparecen ofertando máscaras. Por si fuera poco, hay numerosos fraudes dirigidos a la gente que está atrasada con los pagos de su vivienda.


Raoul dice que, a los tradicionales engaños vinculados a suplantaciones de identidad, préstamos estudiantiles o precios, se unieron otros nuevos potenciados por el COVID-19, como fraude por diversos beneficios, tratamientos y vacunaciones falsas.


Afectan especialmente a la gente inmigrante, una percepción compartida por Kossow y Raoul.


El primero advierte también que los miembros de las comunidades negra y latina son más propensos a ser víctimas de fraude y, lamentablemente no lo reportan. “Lo detectamos cuando analizamos información basada en el censo y los códigos postales”, explica.


Recuerda que hace ya 5 años se creó la iniciativa Every Community, para compartir información y hacer cumplir las leyes. A esta valiosa herramienta informativa se puede acceder a través de www.consumer.ftc.gov/features/every-community.


Apunta que la mayoría de los fraudes son por deudas, como tarjetas de crédito o estudiantes. “Las estafas también se enfocan en el ingreso. La gente necesita ganarse la vida y los criminales lo saben, por ello ofrecen trabajos falsos”.


“Reportar es una manera de proteger a la comunidad. Hay gente que es nueva en el país y tiene miedo a denunciar, pero debemos enfatizar que es necesario reportar este tipo de fraudes”, concluye. Los reportes se pueden hacer en reportfraud.ftcgov/community

Atendiendo a la gente

“Buscamos que la gente pueda resolver su disputa sin tener que llegar a la Corte”, explica Kwame Raoul, quien ha trabajado continuamente para prevenir fraudes, especialmente durante la pandemia. Se concentra en el West Side y South Side de Chicago.


Raoul reivindica a su equipo de trabajo como “Accesible y con enfoque proactivo, incluso durante tiempos de trabajo remoto”. Agrega que la idea es prevenir el fraude.


Trabajan para hacer presentaciones sobre estas amenazas en varios idiomas, en alianza con organizaciones cívicas y religiosas, así como con grupos de personas mayores. En la legislación de los préstamos para estudiantes, están buscando protegerlos para que no entren en deudas innecesarias.



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“Tenemos un equipo para conectar con la comunidad que trabaja con la Junta Directiva de Consumidores de Chicago. Ellos no chequean el estado migratorio de las víctimas”. Advierte que a veces a los afectados se les quiere cobrar dinero para hacer una cita con un consejero. “Eso no es necesario”.


Entre sus estrategias, usan medios de las comunidades étnicas, como la televisión local de Chicago. “Toda la información está en nuestro sitio web en 10 idiomas. Además, tenemos un equipo multilingüe”, informa.

Ignorados

Christen Lee, abogado de Legal Aid Chicago, trabaja para grupos de consumidores, dando ayuda legal gratuita y servicios sociales. Prefiere a personas mayores e inmigrantes. “Tratamos de preservar sus activos y su dinero”, detalla.


Pone como ejemplo a conductores de Uber a quienes pretenden engañar con el alquiler de su carro, o personas mayores que pueden ser estafadas respecto al valor de su casa.


“Tengo clientes muy jóvenes que acaban de salir del sistema de adopción, así como personas que salieron de la cárcel y son vulnerables porque no pueden esconder esa condición”.


Muchas veces familiares de ellos tiene que hacer trámites en su nombre. Esta gente no controla su situación de vivienda ni sus recursos financieros. Viven desplazándose de un lugar a otro, usan el número de seguro social de otras personas.


“No tienen cuentas a su nombre en bancos y no pueden por tanto hacer un historial de crédito propio. Nuestro trabajo es darles la información que necesitan para que puedan establecer su lugar en la sociedad”, revela Lee.


“Hay un aspecto emocional, navegar por estos problemas no es fácil. A veces estas personas no son escuchadas nunca o no saben cuáles son los formularios a llenar para aliviar su problema. Todo esto crea desesperanza, se sienten ignorados a propósito, no le importo al sistema, el sistema no fue diseñado para gente como yo”.

La vivienda: blanco para el fraude

Idara Essien es Directora de la Oficina Oeste de Fraude al Consumidor del Fiscal General de Illinois.En estos tiempos se ha ocupado de fraudes por hipotecas contra propietarios de viviendas que están a punto de vender sus casas. “Son depredadores, saben cómo encontrar a sus víctimas” comenta sobre los delincuentes.


Van incluso de puerta en puerta, se valen de iglesias, entre otros grupos de afinidad y de lugares donde pueden ganarse la confianza de la gente.


“Saben enfocarse en vecindarios donde hay personas bajo presión. Dicen que los pueden rescatar de las deudas, solicitan transferencia de títulos, piden firmar papeles, ofrecen a la persona quedarse en la casa hasta que se restablezcan económicamente y puedan volver a comprar su casa”, previene. Esta situación ha sucedido mucho en Chicago.


¿Las consecuencias? La gente no puede recuperar sus casas, modifican las hipotecas, cobran por ello y luego los ejecutan.


Recomienda que se debe evitar a este tipo de empresas que tratan de aprovecharse de fuentes con buena reputación.

Los vehículos: negocio riesgoso

Agnes Ptasznik, de la Oficina de Fraude al Consumidor de Chicago, aconseja: “Es crucial investigar antes de comprar su vehículo, sea nuevo o usado. Deben estar familiarizados con el precio que esperan pagar. También tienen que entender bien el precio de mercado y de la factura”. Recomienda chequear el Kelley Blue Book para ver los precios de los modelos.


También se pueden revisar los reembolsos de los usados, que son lo que se le resta al precio de las facturas para ciertos consumidores.


“La gente no debe basarse en la etiqueta del precio que está en la ventanilla –conocida como Monroney sticker–, sino en la factura. Esto es requerido por la ley federal y se llama el Invoice Price”, aconseja.


Recalca que los consumidores no están obligados a comprar ciertas opciones que inflan los precios.


En cuanto a autos usados, los compradores deben determinar el valor justo del mercado antes de hacer la negociación, según parámetros como el fabricante, año y condición del vehículo. Tienen que buscar la historia del título y del auto en lugares como AutoCheck y Carfax. Que no sea un auto con problemas, como un “lemon” o un “savage”. Se debe verificar si ha sido usado como alquiler o si ha sido robado.


“Es mejor hablar con su banco o unión crediticia. No lo hagan directamente con su vendedor de autos. Lean bien todas las condiciones y ténganlas por escrito”, finaliza.


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