La India atraviesa el infierno del COVID-19

La India se enfrenta actualmente a la peor crisis de COVID en todo el mundo. Las cifras oficiales registran en 2 mil las muertes diarias; pero los expertos en salud pública afirman que el número es cinco veces mayor, con 10 mil personas que mueren cada día.


Se espera que las tasas de infección lleguen a un máximo de 800 mil al día, antes de que disminuyan. El Dr. Bhramar Mukherjee, epidemiólogo de la Universidad de Michigan, predice en un estudio reciente que por cada caso conocido de Covid-19 en la India, es probable que haya entre 10 y 20 casos no detectados.


Aunque las cifras per cápita indican que Hungría y Brasil están en peor situación, la cantidad de casos en la India es tan grave, que hace que las cifras per cápita sean menos importantes.



Imagen referencial - Ketut Subiyanto / Pexels


Hasta la fecha, el país ha registrado más de 23,6 millones de infecciones confirmadas y al menos 258.000 muertes. Todavía está por debajo de la tasa de infección y muerte de Estados Unidos, con más de 33 millones de infecciones y 594.000 muertes. Sin embargo, día a día, no parece que India tenga controlada la pandemia, con sus asediadas unidades de cuidados intensivos, la falta de suministros y la escasez de vacunas.


Actualmente, sólo 26 millones de los mil doscientos millones de habitantes de la India están totalmente vacunados. La India abrió la vacunación el pasado primero de mayo a las personas de entre 18 y 44 años, lo que detonó la protesta de los médicos, ya que los adultos mayores aún no han podido vacunarse.


El país fabrica dos vacunas: Covishield, producida por AstraZeneca, y Covaxin, de producción propia en la India.


Mientras tanto, los hospitales se están quedando sin suministros, especialmente de oxígeno. ¿Cuáles son los pormenores de esta crisis en la India, cómo los EE. UU. están contribuyendo a los esfuerzos de ayuda, y cuáles son las estrategias a largo plazo para mitigar la catástrofe?


La devastación de una pandemia


El doctor Jalil Parkar, Consultor Pulmonar Senior del Hospital Lilavati de Mumbai, asegura que “No estábamos preparados” y lamenta la fuerza con la que los ha golpeado la segunda ola. La compara con un tsunami y con una bomba nuclear.


Por cierto, el mismo Parkar y su esposa fueron contagiados de COVID-19 y se vieron muy mal, sobreviviendo milagrosamente.


Su ciudad, el centro financiero de la India, está bien abastecida de insumos médicos; pero los mismos escasean en las ciudades satélite y en los pueblos más pequeños, dijo Parkar.

El neumólogo atribuyó la brutal segunda oleada de la India al descuido, ya que los residentes de la India se cansaron de las órdenes de refugio en el lugar y comenzaron a salir.


Además, tuvo lugar el Kumbh Mela, un festival religioso que se celebra cada 12 años, en el que más de 50 millones de personas acudieron a la pequeña ciudad de Haridwar, en Uttarakhand.


En marzo y abril también se celebraron enormes mítines políticos para las elecciones estatales. Todo esto configuró un coctel explosivo que multiplicó exponencialmente los contagios.


Más jóvenes contagiados


El Dr. Chris De Souza es cirujano de cabeza y cuello en el Tata Memorial Hospital, Mumbai, y en el Hospital Lilavati y Hospital de la Sagrada Familia, Mumbai. La doctora Rosemarie De Souza, por su parte, es médico general de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Nair de Mumbai. Ambos han enfrentado al coronavirus.


el Dr. De Souza reveló que los pacientes que padecen otras enfermedades –incluso cáncer-, están aplazando sus procedimientos, incluso los urgentes por miedo a infectarse durante la cirugía.


La doctora De Souza realizó un estudio en el que examinó a 689 pacientes ingresados con síntomas de COVID-19 entre marzo y mayo de 2020. Descubrió que los pacientes del COVID-19 en la India son más jóvenes en edad, tienen menos número de enfermedades preexistentes y por lo tanto tienden a tener una menor necesidad de cuidados intensivos.



Imagen referencial - Ketut Subiyanto / Pexels


Pero en esta segunda ola de casos, encuentra que "los pacientes más jóvenes sin comorbilidades están afectados".


Para la científica, este es un indicador de que la enfermedad se ha desbordado. Explica que las personas más jóvenes tienden a ser más móviles y más propensas a realizar actividades al aire libre.


“Y si son asintomáticos, mayor es el riesgo de contagio. De hecho, un estudio demostró que el 69% de los casos en India son asintomáticos”, declara.


Por otra parte, De Souza destacó que las tasas de mortalidad de los vacunados con ambas dosis son muy bajas. "No he visto ninguna muerte en pacientes que hayan sido vacunados con las dos dosis de las vacunas", subrayó.


Agrega que la percepción de la población de La India sobre la vacuna, ha cambiado sustancialmente. De ser mayoritariamente rechazada, ha pasado a estar altamente solicitada, según afirma.


Ruleta rusa


Sandip Roy, periodista y presentador de Dispatches from Kolkata de la emisora KALW, basada en Calcuta, asegura que "Cada encuentro ha empezado a parecer una partida de ruleta rusa. Cada vez que sales, sientes que este podría ser el momento de traer el virus a casa”.


“Una conocida mía perdió a su tío, que murió en la parte trasera de un taxi mientras recorría la ciudad en busca de una cama de hospital disponible”. Agregó que las redes sociales en India están inundadas de gente que busca desesperadamente bombonas de oxígeno y camas de hospital.


Ayuda estadounidense


El senador Mark Warner es un demócrata de Virginia y copresidente del Grupo del Senado para la India. El Senate India Caucus escribió al Presidente Joe Biden el pasado 26 de abril para que aumentara la ayuda de emergencia por el COVID-19 a esa nación.


Warner, junto con los senadores John Cornyn, republicano de Texas y copresidente del Grupo del Senado para la India; así como el republicano de Ohio Rob Portman, escribieron al Secretario de Estado Antony Blinken el 5 de mayo, pidiéndole que aumentara la ayuda a la India.


"Necesitamos poner vacunas en las calles y oxígeno y respiradores, no dentro de un mes, sino mañana", urgió el legislador.


Dicho paquete incluye bombonas y concentradores de oxígeno, productos terapéuticos, equipos de protección personal y otros suministros críticos. Su valor alcanza los 100 millones de dólares y ya se ha empezado a enviar, desde el 29 de abril.


Estados Unidos también ha accedido a entregar 60 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, aunque 50 millones aún no se han fabricado. Los suministros se están canalizando a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, en colaboración con el Gobierno de la India. La ayuda también se está distribuyendo a través de organizaciones sin fines de lucro.


En cuanto al descenso de casos en Estados Unidos, Warner subraya que esto es una prueba de que las vacunas sí son necesarias y una vía para remediar la pandemia.




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