Teorías conspiratorias y desinformación: ¿una amenaza a la democracia?

Varias semanas después de los sucesos de Washington, D.C. el 6 de febrero pasado, Estados Unidos continúa consternado por el asalto al Capitolio Nacional.




El Capitolio Nacional de Estados Unidos - David Mark / Pixabay


¿Quiénes estuvieron detrás de esa acción? ¿Qué peligros entraña para la institucionalidad estadounidense?


Un grupo de especialistas dio respuesta a estas inquietudes, además de explorar uno de los aspectos más llamativos del hecho: la presencia de imágenes religiosas.


Negación ante los hechos


Q-Anon tuvo su origen en otra teoría conspiratoria, conocida como “Pizza-Gate”, justamente en 2016. Entonces se hablaba sobre personas que abusaban de niños y que se encontraban en restaurantes de todo el país, según afirma Meili Criezis, Asociada del Programa en el Polarization and Extremism Research Innovation Lab (PERIL) de la American University de Washington (que ayudó a elaborar este informe sobre Q-Anon).



Meili Criezis - captura de pantalla


Estas ideas se hicieron muy conocidas a través de Youtube. Posteriormente entró a medios masivos a través de personalidades como Roseanne Barr.


Sus dos elementos primarios son la idea de que el mundo está controlado por un grupo satánico que abusa de niños, conocido como “Deep State” o Estado Profundo; el otro elemento es que serían eventualmente expuestos y ejecutados “cuando sea el momento”. A eso lo llaman “El día de la tormenta”.


En cuanto a la insurrección, muchos de los participantes tenían símbolos, como la Q. Las investigaciones arrojaron que Ashley Babbit, una de las personas fallecidas en el Capitolio, estaba ligada a símbolos de Q-Anon.


“Es interesante lo que puede significar esto para el futuro del Partido Republicano. Incluso hay congresistas que están a favor”. Y agrega: “No es un tema político, es el uso de información y desinformación para engañar a la gente y terminar haciéndola parte de acciones violentas”.


Aconseja al Partido Republicano instruir a la gente a basarse en hechos. “Esto daña a Estados Unidos como país y los republicanos son parte de esta nación”.


Razona que, al día de hoy, muchos individuos están desencantados, no pueden creer lo que finalmente sucedió. “¿Por qué pasé tanto tiempo creyendo en esto que se deshace ante mis ojos?”, señala Criezis.


También hay que ver cómo evolucionará este fenómeno hacia nuevas conspiraciones. “Hay por ejemplo gente que no cree en Q, pero son antisemitas. También existe el llamado Cabal, que puede dar origen a otras ideas en esta era de la desinformación”.


Una vez que redes como Facebook o Twitter los están limitando, y Parler fue sacado de línea, sus seguidores parecen reunirse en Telegram y Whatsapp, donde incluso hay grupos de supremacistas blancos. Su mensaje se ha extendido a Alemania, Canadá y Japón.


Lidiando con la amenaza


Colin P. Clarke, profesor adjunto del Instituto de Política y Estrategia de Carnegie Mellon

y Estrategia de Carnegie Mellon y miembro investigador principal del Centro Soufan, asegura que “Los grupos presentes en la insurrección del Capitolio estuvieron compuestos por la derecha extrema. Es muy amplio referirse a ellos de esta manera; pero también existían organizaciones formales como los Proud Boys, los Oath Keepers o los Treeper Centers”. 1 de cada 5 arrestados eran exmilitares.



Colin P. Clarke - captura de pantalla


Clarke agrega que “También había redes descentralizadas vinculadas a Q-Anon y grupos religiosos, que piensan que Trump es la segunda venida de Cristo. Además, estaban neonazis, con ropa que tenía lemas como ‘Seis millones no es suficiente’, refiriéndose al Holocausto”.


El académico explica que “Les une más bien todo lo que adversan. Hay mucho antisemitismo y misoginia”.


Señala que en 2019 se conoció en un artículo que es una red trasnacional. “Se trata de un fenómeno parecido al Yihad, de hecho, le llaman el Yihad blanco”.


Mientras tanto, el Departamento de Estado habla de una entidad terrorista global e indica su peligro, algo así está sucediendo por primera vez.


La administración Biden está planeando cómo lidiar con esta amenaza. La Oficina de Inteligencia Nacional y El Consejo nacional de seguridad tienen que ver con la manera de enfrentar la situación.


Sin embargo, advierte que hay que sopesar todo este problema frente a las libertades civiles y la primera enmienda. “Eso es algo delicado y hay que tener cuidado”.


“Es un asunto que concierne al FBI por ser doméstico. Pero el enlace de ciudadanos estadounidenses con organizaciones internacionales puede propiciar el enlace con aliados a nivel de inteligencia y extradiciones”.


Cree que sí hay un gobierno externo involucrado en esto. “Son los rusos, estoy buscando datos y evidencia. Creo que podemos llegar a definirlo; aunque es difícil”. Apunta que existe una compañía llamada Chaynalisis que busca los fondos en bitcoins destinados a personas involucradas con la insurrección.


La religión en la revuelta


Ricardo Corzo Moreno es teólogo especializado en iglesias latinas y antiguo

presidente del Grupo Multiétnico de la Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos. Fue director de relaciones con los latinos de Pan para el Mundo de 2005 a 2015.



Ricardo Corzo Moreno - captura de pantalla


El especialista detalla que “En el Capitolio se vieron símbolos religiosos, como La Biblia, la cruz, el rosario. Gente con pancartas como ‘Jesús salva’, rezando antes de llevar a cabo la acción”.


Se pregunta por qué cristianos de cualquier raza participaron en esos eventos. Y recalca que hay un elemento religioso en la comunidad latina de Estados Unidos, con un 70% de católicos y un 20% a 25% de evangélicos. Solamente 8% de latinos no se afilian con ninguna religión, de acuerdo al Centro Pew. Para redondear, aporta que hay unos 12 millones de latinos evangélicos en EEUU.


Explica que “Los evangélicos creen solamente en La Biblia, que es un libro muy complejo. Ellos tienen una interpretación muy literal de ella”.


La influencia añade a líderes anglo blancos, que han traducido al español muchas de estas literaturas. “Esos libros eran de ficción apocalíptica”, señala. “Hay gente que piensa que esto iba a pasar, según La Biblia”.


“En cuanto a Donald Trump, piensan que fue escogido por Dios. Es el ungido. Ellos lo veían como un destinado para hacer algo. Él manipuló elementos de la cristiandad para hacer su imagen y ellos creían que iba a ser reelegido”.


Corzo agrega que ningún presidente anterior, ni siquiera Bush, ha hecho tanto para empujar la agenda de la derecha cristiana en la política social.


En esto tuvo mucho que ver el cambio de la embajada de Tel-Aviv a Jerusalén, lo cual interpretaron como el cumplimiento de una profecía. “Esta subcultura es de naturaleza autoritaria. Eso a muchos latinos les gusta y por ello pastores de mega-iglesias apoyaron a Trump”.


Los pastores Guillermo Maldonado y Samuel Rodríguez, dijeron que Trump había sido escogido por Dios. Refiere que los Proud Boys ofrecieron una oración evangélica antes del asalto al Capitolio.


El vocero Teme que Q-Anon sea el nacimiento de una nueva religión y no solamente en Estados Unidos, sino en todo el mundo.


“En Latinoamérica, muchos evangélicos enloquecieron cuando Trump perdió las elecciones”. Según el especialista, más de 70 millones de personas profesan esa fe en tierras latinoamericanas.


“Ahora dicen que Biden es el diablo y que va a destruir la cristiandad. No quiero decir que todos sean iguales, pero hay unos cuantos que están de acuerdo con Q-Anon y las teorías de la conspiración”, remata Corzo.



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